marzo 28, 2019

Mi risa, mi tiempo: que crezcan ansiosos por enamorar

Ayer estuvimos en Piedra Gorda, un sector de Santa Elena perfecto para ser feliz en medio de una gran tristeza. Una vereda con banda sonora propia y cuyos recovecos, como siempre, te dan regalos cada vez que los visitas, como cuando vivíamos allá.
A veces hay que esperar que pasen años para encontrarle el sentido a los lugares en los que has vivido y, si nos faltaba alguna canción de El último de la fila por escuchar, aquel año las trillamos todas, no dejamos ni uno solo de sus acordes por succionar. Eso.
-RN-