febrero 23, 2016

Sobre el Abrazo de Ciro Guerra, Daniel Bonilla Dixit:

El post:

´´Y llegó el hombre del maletín. Al final, todo ese discurso sobre un cine de la periferia, marginal, de identidad nacional, se desmorona. El billete es el que manda. "El abrazo de la serpiente" se convierte así en una postal´´.

La autorespuesta:
´´A propósito del post anterior sobre Ciro Guerra:

No tengo nada en contra de que alguien se vaya a Hollywood. Cada quien es libre de decidir dónde quiere o puede hacer cine. Tampoco tengo nada en contra de Ciro o su equipo de producción. Por supuesto, tampoco es una crítica a la película en sí misma. Mi punto es que me parece que la película se rodeó de un discurso nacionalista, fomentado por Ciro en los medios y en los circuitos de festivales (y a partir de la nominación al Óscar, fomentado también desde el gobierno y el público), donde él quedaba automáticamente posicionado como la figura renovadora del cine colombiano. 

De entrada debo decir que para mí esa categoría de una cinematografía nacional es demasiado endeble por cuanto hoy en día el cine, y tal vez como nunca antes, es una cuestión principalmente económica, con las consecuencias que ello puede tener en cuestiones artísticas y estéticas. De esa manera, considero que EADLS logró penetrar los mercados internacionales a punta de sostener una idea de exotismo y de presentarse como “versión única” de un universo inexplorado. 


¿Qué quiero decir con esto? Pues que la película dejó de ser una película en sí misma y se convirtió en un vehículo para expandir un discurso (¿Publicitario? ¿Político? ¿Ideológico? No lo sé). Y entiendo que hoy en día esa sea una de las formas para juzgar películas alrededor del mundo: evaluar sus cargas ideológicas y su papel como portadoras de mensajes provenientes de los confines del mundo y que tienen como destino las mecas intelectuales y culturales de Europa y Estados Unidos. 

Es un poco la forma en que vemos películas sobre el holocausto judío o las dinámicas culturales de Oriente medio. No sabemos nada de esos lugares, pero las películas nos dicen algo, que siempre será mejor que nada. De esa forma, considero que EADLS es una película que juega ese juego: lleva un espejito al viejo mundo y convence. No tengo idea si esa fue la intención de Ciro o si realmente se cree el cuento de que él es un aventurero que sacó a la luz un mundo extranjero en sí mismo, suprimido a los ojos de la historia. 

Tampoco me interesa ahondar allí. Lo único que veo acá es que una película que bajo otras circunstancias permanecería invisible se vuelve ultrafamosa, no por sus calidades cinematográficas (que no son pocas) sino por un discurso que la sostiene. Un discurso ideológico que luego toma tintes nacionalistas. De esa forma, lo único que me queda ante la noticia de que Ciro va a dirigir en Hollywood es una sospecha. Nada más. No acuso a nadie de traicionar principios ni ideales, sino que sospecho que al final el discurso que sostiene la película se desmorona porque el mentado renovador de una cinematografía colombiana abandona esa cinematografía para ser, ahora sí, un miembro más de la industria. Pero tampoco la crítica es contra Ciro o esta película en particular. 




He dicho cosas parecidas sobre Cuarón, Iñarritu, Shakira o Juanes: ante la tentación del mercado, solo queda ceder y todos los discursos que los llevaron hasta allá se caen de lo endebles que son. Y ahora vemos que Ciro se va es a dirigir una película por encargo, no a ser un autor. Acuérdense del caso de Barton Fink´´.