abril 06, 2013

Sound City: el hijo no bastardo entre los docs musicales



Lo más divertido del documental es cuando Paul McCartney le pregunta a Dave Grhol (Nirvana, Foo Fighters) que si sabe cantar. Se lo pregunta en serio, como si en verdad no lo supiera, como si nunca hubiera oído hablar de él. 

Del resto, el documental todo es a-mar de música.

Si eres de los que ya no lloras por amor, o por la sociedad en que vivimos, si nada te sensibiliza ya de la política, o la economía o la religión, aquí llorarás por el arte. 

Si fuiste alguna de vez de ésos que al menos reparó la cinta de un casette o de ésos que le grababa música de la radio a tus novias, entonces entenderás lo que significa este documental, lo que significa grabar algo, lo que sea, un video, un disco, un programa de TV. 

Lo que significa en todo caso amanecer, que te den 2 o 3 días seguidos en un estudio, sin salir, tratando de arreglar un producto audiovisual. A los 15 minutos después de empezar el documental, ya estarás llorando y no pararás hasta que rueden los créditos finales. Yo lo hice. Yo lloré todo la fucking película.

Digo, pues que si fuiste de los que se repitieron It Might Get Loud, con Jimmy Page, Jack White y The Edge, deberías conocer el hermano no bastardo de estos documentales: Sound City.