marzo 24, 2013

LOS TRES CAINES: Al que feo le huele, es porque debajo lo tiene

Lo mejor de LOS 3 CAINES, desde la óptica de este blog, es que los cineastas frustrados de este país andan trinando de la ira. 

Cómo? 

Es que la TV puede llegar a picos más sublimes que el cine?

 Se preguntan esos mamertos de cafetería instalados en la verdad oficial de sus pajazos pseudo intelectuales.

Pero, sí. 

En los últimos 10 años, la TV internacional ha demostrado que puede ser mejor que el cine, desde todo punto de vista y en Colombia 3 CAINES, con su respeto al HD, sus homenajes a Scorsese, sus diálogos verosímiles y sus impecables actuaciones inaugura esa tendencia, esta neo tradición del séptimo arte conjugado al entretenimiento industrial de masas. 

El único argumento usado para desvirtuar esta propuesta de RCN, es la violencia y la memoria, lo que sea que eso signifique.

Pero la mamertada (es increible cómo se puede poner de acuerdo todo el espectro de izquierda para atacar el más fundamental de los derechos humanos, el de la expresión: todo lo que les suene a verbo hecho expresión los pavoriza), con su gran poder de abstracción y discernimiento no se ha podido pillar la violencia generada en su propio huerto (desde Medellín tenemos, para no ir muy lejos, a ese adalid del No + En3Caines, Juan Fernando Mosquera quien, como buen consumado fajardista, con una mano protesta y con la otra se tapa el rabo de paja para que no se le queme). Habría que preguntarles a las verdaderas víctimas que no saben escribir si les importa un pito 'las verdades de LOS 3 CAINES'.

Y es que en el fondo, todos intuímos que Gustavo Bolívar intuye, que en este país resulta mejor negocio quedar mal con la izquierda exquisita cuya máxima capacidad de maldad, tal vez, sea robarse el erario público por medio de becas y contratitis. 

Ni bobo que fuera. En honor a la verdad ningún escritor debe exponer su pellejo dejando mal parada a una derecha colombiana que sí mata y pica y desaparece por muy moderada que se auto promulgue. Este libretista, heraldo del nunca quedar mal con nadie por excelencia, es un tahúr del dividendo político y esta vez también supo jugar bien. 

De chiripa, la gran historia, igual le puede dar la razón en el largo plazo a Gustavo Bólivar: Pablo Escobar y los hermanos Castaño fueron unos grandes excluídos de este país bienpensante de finas maneras. Y como Rosario Tijeras, ahí se nos orinaron en la sala pensando que era el baño y, como ella, nos dejan dicho a través de las series de este guionista: "Qué pena por el charquito".  

Como decíamos en la escuela cuando alguien dejaba escapar un pedo: 'Al que feo le huele, es porque debajo lo tiene'.