marzo 09, 2013

Cine argentino, mientras en Colombia seguimos entretenidos con el ombligo

Hubo un tiempo, no hace mucho, en que era muy difícil ver una buena cinta de alta comedia en castellano. 

De cada 10 películas que sufrías en cine o en video, una era aceptable. Lo más parecido a comedia universal estaba en la manos de Almodóvar, de Alex de la Iglesia o de Santiago Segura.

 En Colombia, ni se diga. La última esperanza de salir del humor pintoresco estaba en manos de Andrés Burgos, pero el tiempo nunca le dio la razón a Gajes del Oficio y, su Sofía y El Terco, lo único que hizo fue demostrar que su cine podía estar a la altura de su melodramática impotabilidad.

 Así pues, puacá habrá que esperar unos 100 años pa que se nos desarrolle el cerebro emocional y podamos tener comedia de género, aunque ya tenemos películas bien filmadas, bien sonorizadas y bien actuadas.

Pero a un Woody Allen criollo no lo tendremos todavía.  No por ahora, mientras nos sigamos mirando el ombligo.

Pero sin embargo, al menos, en un nivel menos nacional ya tenemos un judío genio argentino, funny clumpsy muy Allen, y ello viene de la mano del nuevo esplendor latino.

Entras a Youtube a buscar buen cine en tu idioma y sucede al revés que hace 20 años:

de cada 20 pelis, 15 son muy buenas, 10 aplaudibles y quizás haya una mala o mamerta o intensa.

 Del resto puedes acceder facilmente a terabytes de cine como la película a continuación. 

Las condiciones están dadas y este tiempo hay que celebrarlo. Sólo relajarse y disfrutar.