febrero 24, 2013

LOS MISILES AMABLES DE NORMA CUELLAR

Primera vez que reseño una novela en este blog, tal vez porque termina siendo más cine que literatura, más TV, más los Expedientes X, más el Diario de Bridgite Jones, más El Cuervo, sin ser las películas de vampiros mis favoritas, el libro me logró atrapar como un sitcom un martes a las 9 de la noche. Entonces, antes de hacer este post en mi blog LITERATURA POP, lo hago aquí. Se trata de El Séptimo Sello de mi gran amiga Norma Yamile Cuéllar. Primero, decir que de Norma fui fan antes que amigo. Luego, el asunto literario derivó en cierta intimidad lejana. 

 Frivolidades aparte, el rollo es que la prosa de Norma logra anclarme en un continente como logran meterme en Latinoamérica las novelas y películas de Fuguet. Es extraño. Por ejemplo, no me pasa con la mayoría del cine latino, menos con las cintas colombianas.

 En vez de meterme, hacerme pertenecer, querer extrañar una Suramérica entrañable, la narrativa actual de por acá, me bota, me saca, me lanza lejos hasta el canal en inglés más cercano. Y hay qué ver lo locales y costumbristas y autóctonas que pretenden ser nuestras películas. Y no es que sea el inglés o el castellano per sé. 

Es la disparidad, la atomización. Como dicen los Caifanes, somos una célula que acaba de explotar, nada nos une, todo nos jala a la desintegración, hasta que aparecen escritoras como Norma Cuéllar y te muestran el puntillo donde te puedes conectar a la madre nodriza. Historias del Séptimo Sello, gran libro, gran novela, gran PDF. 

 Más que una buena escritora, detrás de Norma hay una mujer extremadamente inteligente, con un lío en la cabeza más sublime de lo usual. Y cuando los mexicanos, dicen mandársele a la muerte, es con toda. Y Norma se le ha mandado al tema. Y lo ha sabido agarrar bien, del bomper. Como los niños que remolcan su bicicleta de un camión, ahí va Norma pegada de la frase perfecta, el giro inesperado, la idea profunda, compleja, misiles amables.