septiembre 04, 2012

Uno que nunca brilló, porque su luz no era rebotada

Más películas con más mundo interior que exterior, películas que tengan algo que hacer después de jubilarse y no tengan que irse a vagar por pasillos. 

 Eso es lo que queremos ver. Historias que estén más cerca del corazón del autor, de su ´enciclopedia de uno mismo´ y no prefabricadamente desde lo que necesita la sociedad.

 Un poco más de autobiografía, por favor. No la cosa política, no la cosa correcta. Y tenía que venir por el lado del gran Gonzalo, Medina.

 Gonzalo Medina, un autor inmisericordemente anulado por la sombra de Víctor Gaviria, (ése que atacó toda una vida el clasismo de un país para terminar más papista que el Papa).

 Ojalá que le vaya mejor a esta película que a las otras antioqueñas. Ojalá que el gran Gonzalo algún día reciba una paga por esa fuente de luz cuyo destello le ha servido a los demás para brillar con luz rebotada.