septiembre 15, 2012

Besándose en la boca, Dir: Joe Swanberg

Es como si un montón de gente muy lista hubiera estado esperando el auge total del video para hacer sus cosas (bueno, el video también se ha convertido en un escampadero de gentes sin tierra, sin hogar, sin país, gentes sin cartón universitario, perdedores totales, y especialmente con estos ministerios de cultura contemporáneos donde cualquier mongólico con capacidad de gestión, y galanteo, puede hacerse acreedor a un año de la más porcina de las leches estatales).

 Pero, igual, hubo otro tipo de gentes listas y ricas y brillantes que quizás pudieron haber hecho cosas en 35 milímetros, pero no quisieron porque el formato se había agotado, expresivamente hablando. 

¿Hace cuántos años una película hecha en 35 mm no me resulta inspiradora, a mi, como realizador audiovisual?

Hace muchos. Demasiados quizás. Tal vez como espectador, como cinéfilo, haya muchas en celuloide, de la semana pasada, que me inspiren. Pero como editor, como camarógrafo, como guionista no recuerdo ni siquiera una película en 35 mm de los últimos años que yo dijera: ´quiero hacer algo así´. 

Tal vez, en realidad, nunca me ha interesado el cine como campo de trabajo y me he estado mintiendo.

Pero las ficciones en video (no necesariamente, ni siquiera, en Redone) , hoy en día, me parecen plásticamente más interesantes.

Aquí en Kissing in the Mouth, el naturalismo llega a a su máxima expresión, sin necesidad de ser Dogma 95 ( ese comodín de concepto de quienes quieren llenar su boca de algo cinematográficamente descrestador y lo peor que le ha podido pasar al video).   

En vez de trailer, he aquí a su director, Joe Swanberg (estoy a punto de empezar a elegir las películas solamente dirigidas por ese apellido judío terminado en ´berg´):