julio 30, 2012

Sagradas, las cosas que importan

Fulminante crítica a ese mundo de mentiras en el que viven los escritores, pero sobre todo los poetas, quienes creen que sus demonios se pueden divinizar hasta el punto de volverlos un estilo de vida.

 Desde las entrañas mismas de Hollywood, lo mejor del pragmatismo norteamericano vuelve para cargarse a esas pobres almas que elevan la poesía y el arte de escribir a la categoría de ´sagrado´.

 Sagrado mi culo, le dice el séptimo arte a los poetas de fin de semana, cuando los oye hablar.

 Y eso es lo que me gusta del cine: que sabe poner a lo peorcito de los más empeliculados en su lugar. 

 Sagrados los sacramentos.

 Sagrada la fe que los cobija.

Sagrada la Biblia o el Coran,  la Torah y la Tanaj. 

Sagradas las Cosas que Importan.