mayo 28, 2012

Un Wang Wayne más americano que los americanos

En efecto. No me duele la cara para decir que ´americanos´ son los de arriba, los del norte.


Aquí abajo quién sabe qué venimos siendo. Pero no americanos.


Tal vez lo seamos. Cada vez más gringos, acaso agringados, ya cuando Estados Unidos no existe.


Hago un corte y meto un blanco-y-negro para que se note el flashback.


Me retrocedo unos años y estoy yendo al cine con una amiga, gringa, a ver Lost in traslation. Hemos hablado toda la tarde de los prejuicios, de los estereotipos.


La peli de Sofía Coppola me confirma mi prejuicio: no hay nadie más americano que un oriental, aunque como dice Fuguet: vas a Europa y seguro te encuentras las calles invadidas de Starbucks y de McDonalds. (Hace poco estuve en Bogotá y lo mismo: pude disfrutar de esa libertad que se respira con egg-mufin por desayuno y sin necesidad de ir al norte de la ciudad).


Hoy veo Smoke y sigo confirmando mis prejuicios - si todo el mundo es dueño de sus miedos, y hace con ellos lo que se la da la gana, por qué no puede ser uno, igual, dueño de sus prejuicios y estereotipos y hacer con ellos lo que se le dé la gana-: los verdaderos gringos ya no nacen en Estados Unidos. Nacen en China, Y en Japón. O en Korea. Arriba de nosotros, en todo caso.


Es igual con Colombia. No sabemos quiénes somos y todos nos iríamos de espaldas si los extranjeros hicieran más masivo todo lo que saben de nosotros, pues generalmente, los de afuera se han tomado el trabajo de sistematizar con más rigor nuestras Historias.


Smoke no trata nada de esto. Mis comentarios nunca tratan de las películas que comento. Mis comentarios hablan de cualquier tontería. Pero si tienes un blog y lo quieres llenar de trailers y muy poco de tonterías, lo mejor es que hables de Smoke.


Smoke es la P-E-L-Í-C-U-L-A.