diciembre 14, 2011

Vuelvo con Velódromo, cinta del año para mi

Fuguet es un comunicador que se ha dado el lujo de insultar a Colombia en múltiples escenarios (ha dicho en varias oportunidades que somos "un país enfermo", pues siempre recurrimos "a la violencia"), con la prebenda agregada de recibir todas las bienvenidas y homenajes mediáticos por parte de la prensa oficial establecida, cada vez que viene por aquí. - Tal parece que hacer pataletas terriblemente enfants puede brindar réditos en algunas esferas - 


Valga lanzar este irrelevante dato al margen ahora que acá despuntan nuevos imitadores al estilo McOndo, (en el mundillo bogotano especialmente), y así presentar una película cuyas frases retumbaron como nunca este año, en mi experiencia personal.


Tan bacano cuando una cinta luce como si hubiera sido hecha a tu medida, con un plus: tiene el buen gusto de no haber recibido ayudas de papá Estado. Eso sí es independencia. (¿Quién es más independiente? ¿Hollywood que no mama de la teta de la marrana estatal? ¿O los demás?)


No digo que Velódromo me represente en su totalidad, pero sí temas como el de freelanzear, de poder ganarse la papa sin tener que verle la cara a nadie, de soportarse poco a la gente, de tener a la tranquilidad como único norte de tu vida, de reducir cada vez más la lista de amigos, y que ojalá no sean, para nada, fashion, atravezaron de nuevo la existencia este año.


Por tercer año consecutivo, Velódromo sigue siendo la película del año para mí. No importa que Fuguet nos enlode la verdad.


Velodromo. Un estreno en cinepata.com from Cinépata on Vimeo.