noviembre 07, 2011

Una vida mejor

Uno de los ejercicios más divertidos del cine, es cuando te pones a jugar con encontrarle subtemas al tema central de la película que estás viendo.

Me acuerdo que Tarantino, actor, se burla mucho de eso en una escena de los 80's. Por ejemplo, decir que Nacido el 4 de Julio no es una película sobre la "pérdida de la inocencia" sino de un muchacho que va a Vietnam con la esperanza recóndita de que "se lo follen" y termina siendo baleado.

Que Hapinness no es tanto una película sobre una mujer víctima del machismo americano ni sobre la pedofilia, sino del extraño caso del complejo de Electra en un niño de 10 años.

Igual, el juego me hace acordar de los días en que tb nos burlábamos de los fanáticos musicales poniendo a rodar la bola de extraños generos venidos de las extranjas: que el "psycho wave depresivo" que metal antropológico retro revival de los Países Bajos. Las combinaciones eran infinitas y nos las creían todas.

Muchos New Waves de la época estaban dispuestos a pagar grandes sumas de dineros por casettes y discos que supuestamente dormitaban en algún lúgar de nuestras habitaciones.

Hoy veinte años después, las cosas no han cambiado mucho. Sigo con la manía de encontrar mundos entrelíneas. Me puse a ver A better life casi sin esperanzas de que fuera a ser buena. Había sido un día de fiesta largo, en el que hice varios intentos de terminar varias películas. Ninguna de ellas lograba atraparme. Entonces me dije: voy a bregar con ésta. Una oportunidad de 15 minutos. Si es igual de mala, me rindo. Me pongo a escuchar música, el cine ya no es para mí.

Pero funcionó. Si Forrest Gump es una hamburguesa y Cinema Paradiso es una fucking montaña de raviolis con queso parmesano, A Better Life es un delicioso plato de papel, repleto de tacos mexicanos al pastor con mucho ají picante encima y una refrescante botella de Jarritos acompañándonos en medio de la mesa.

La película me hizo acordar de un amigo que decía que, incluso, en USA se comían mejores enchiladas que en el propio DF, porque los mejores cocineros habían viajado hacia el norte, pero también, la película te hace acordar de algún amigo que se cruzó la frontera o de otro que fue deportado. Y aquí viene que, tal vez, no es una fábula sobre el tema de la inmigración, aunque lo toca.

Uno sale del remezón-a-24-cuadros-por-segundo con varias dudas.

Es a Better Life una historia sobre la experiencia latina?

No.

Tal vez lo sea sobre el regreso a casa o sobre el hogar mismo o sobre la relación entre un padre y un hijo o sobre lo que significa vivir en un país tan digno como América, para cualquier ser humano. Puede ser (para mí es la historia de un hijo escribiéndole una carta a su papá).

Pero definitivamente no es sobre los latinos, ni quiere explicar un momento histórico ni dejar consignado en un documento por qué México es lo que es, hoy en día.

Tampoco quiere indagar en un país, porque tal vez A Better Life es más gringa que el payasito de McDonalds.

Es Realismo Social puro y duro al mejor estilo del realismo social norteamericano de los 70s.

Es una película sobre la clase obrera honesta de un país, que sueña cada día con tener una mejor vida en Estados Unidos, mientras en sus países latinoamericanos, de origen, se masacran unos a otros como bestias (N. del B.)

Una película en todo caso, que no te impone temas. Porque, que  el jornalero sea pobre, tanto en México como en USA, no quiere decir que su realidad tenga que pasar por la lógica del narcotráfico o de la delincuencia, o de los grupos armados o de los secuestros. Nada de eso.

El héroe aquí representa a millones de héroes de la clase obrera que no tienen nada que ver con esas realidades tan grossas y que, por lo efectistas, son pasto de cultivo para los cineastas facilistas del tercer mundo.

A veces me da por pensar que cuando un cineasta tiene que poner a sus historias en el tamiz de las realidades sociales más extremas, es porque quiere esconder un gran falencia de talento y de pobreza en el oficio.

En todo caso, para mí, A Better Life queda consignada como un clásico. Una  que debería llevar, en el futuro, el sello ese de Sony Pictures Classics con un background azul cielo.

Como las mujeres cuando lloran después de hacer el amor para agradecer a ciertas parejas, yo lloré en esta película para homenajear a su director. Salí profundamente amado por una historia.

El cine todavía es para mí.