agosto 24, 2011

Sea gentil, rebobine (y borre)

Hay películas que uno ve por pedazos.

A veces las dejas grabadas por la mitad y luego las retomas con el tiempo y las miras otros 15 minutos, y tal vez, veas el final meses después, porque de alguna manera te dejó intrigado, aunque te hayas aburrido mucho.

Hay otras películas que te ha recomendado aquel personaje quien era el agüebao' de la facultad y que ahora ya no lo es tanto, pues hizo una maestría o se ganó algún premio y eso lo hizo salir de sus letargos, pero igual, el mundo ya lo hizo un personaje oscuro, lleno de rabia y espíritu vengativo.

Suele suceder, que puede haber obras dignas de verse, pero que no te entran por la naturaleza de sus seguidores. Las odias o las amas, más por sus críticos, que por su magnitud.

Hay un tercer grupo, igual, que alberga todas las características anteriores pero que al final dejas de lado, porque son insufribles y tu tiempo es demasiado valioso.

Be kind rewind hace parte de este tercer grupo: