agosto 17, 2011

Camas destendidas: al final el basuriego sos vos

Pieza artística llena de sensaciones expresadas a través de la excesiva colorización en términos vivos (como la óptica juvenil proclive a la nostalgia por la infancia) y de una música indie de post apocalipsis vs economía de recursos en parlamentos.

Y es extraño ver tanta destreza minimalista en una obra de corte universitario, especialmente cuando acabas de consumirte un mamotreto de propuestas participantes a un concurso del cual sos jurado y te enteras de qué bien lo está haciendo la chiquillada en estos días.

(En realidad, lo extraño es ser jurado de algo; estar del otro lado, no esperar a que te premien sino "premiar", cambiar del todo el enfoque y responsablizarse por el criterio de lo que pueda ser más colectivo y no tanto popular, ni correcto ni democrático, sino ingresar en la esfera de lo estricatmente técnico y trascendental. En otras palabras, todo lo contrario a lo que pueda ser este blog o lo que uno mismo haya propuesto a algún jurado en el pasado; entender por qué el concepto FACTURA es imprescindible a la hora de atender una convocatoria y de cómo esos paquetotes que vos mandas sí llegan anóninamente a gente que no sabe a quien está calificando).

Qué bien lo están haciendo las nuevas generaciones.

Hoy día, se puede ir a la cama tranquilo porque hay cierto arte con voz, con tribuna, que queda en buenas manos. No es todo, tal vez es muy poco el que se salva, pero es suficiente.

Lo mismo dirán los amantes de la basura: que el basuriego es uno.