julio 12, 2011

Cuando la clase media se mira para adentro

"Afuera el frío embiste, adentro el vértigo"


Está el adentro y está el afuera, ese lugar donde podríamos vivir cómodamente en la eternidad, si fuéramos inmortales.

Y, estamos tan acostumbrados a ver la paja en el ojo ajeno que, cuando descubrimos la viga en el propio, corremos con el riesgo de no soportar el horrendo, atroz espectáculo que siempre nos ha corrido pierna arriba.

En esta Geminis de Albertina Carri, suerte de seguidilla de auto-enciclopedia tipo La Historia Oficial II, capaz que el shock fue insuperable y llevó a una distinguida representante de la clase media emergente, a la pérdida de cordura total.

Si usted quiere ver una de las escenas de llanto más bien logradas en el cine, no deje de ver Geminis.

Y es que hay un asunto de delgada línea en estas nuevas propuestas del cine independiente argentino donde el sistema de causas y efectos se cae por su propio peso para dar paso a secuencias aparentemente insulsas, demasiados tiempos muertos, dirían los desenterados.

Pero no. Es el famoso cine contenido, donde siempre hay un tic-tac inaudible, acumulativo y tácito, que al final se convierte, inevitablemente, en bomba de emociones estallando y la vida explotando en mil pedazos.

Pienso mucho en los directores de cine colombiano cuando dejen de hacer pornomiseria, cuando dejen de mirar para afuera, y se miren para el interior de sus podridos corazones clasemedieros. ¡BUUUUUUUUMMMM!

El cine argentino, en este sentido, siempre ha hecho muy bien la tarea... !BUUUUUUUUMMMM!