junio 20, 2011

Un colombiano en la antesala de los Oscar

Andrés Burgos es quizá el primer director colombiano que puede ganarse un Oscar y muy seguramente se lo va a ganar con su película Sofía y el Terco.

Aunque conociéndosele, como se le conoce, nada raro que quiera ganarse mejor el Sundance, porque está más de moda, es más cool y el San Sebastián ya se lo ganó el políticamente correcto Carlos César Arbelaez y no creo que nadie cuerdo quiera seguir los pasos de Carlos César.


Al final, hasta no le importará ganarse nada a Andrés.

 Solo terminar la película que apenas se empieza a rodar (bueno, esperemos que no sea otra pieza audiovisual colombiana hecha en RedOne, porque el término preciso sería ´grabar´.

Uno ¨rueda¨ es cuando hace de 8 m.m. pa´arriba) y que ya muchos medios la clasificaron más o menos a la antesala de los Oscar.

Además. Burgos ya está curtido en premios.

Ya superó la ceguera producida por el resplandor de los flashes si es que eso alguna vez se supera y no es para nada como uno de esos directores colombianos a los que la primera película les sale muy bien, se gastan media vida en ella y la segunda les sale muy mal o nunca les sale.

 Pues Burgos se ha sabido proteger de eso y decidió sacar la pelota del estadio, antes, con otras artes escénicas, que con el mismo cine.

 Se curó en salud: primero se hizo dar la bendición de Juan José Hoyos (clase tras clase, yo vi, yo estuve allí) delante de unas vetustas máquinas de escribir con las que garabatéabamos los ejercicios de Periodismo II, en la Universidad de Antioquia.

Luego, la bendición se vino como goleada en torneo de segunda división. A chorros.

San Antonio de los Baños lo condecoró. Después, Juan Diego Mejía, Telemedellín  y Victor Gaviria.  Andrés Hoyos del Malpensante.

Daniel Samper Ospina  lo honró como twittero del mes en Soho, lo cual equivale a decir: a payaso del mes y, a payaso en general. Hay que visitar su twitter para comprobar sus esfuerzos.

La pregunta es, hay que hacer payaserías para despuntar en este medio? De pronto, genios como Alex de la Iglesia tuvieron que hacelas por fuera de su películas?

Seríamos todos payasos si tuviéramos ese gran talento para serlo?

Sigamos. Fernando Gaitán elevó a Burgos a la noria con la telenovela HASTA QUE LA PLATA NOS SEPARE  y le puso un India Catalina en la repisita del medio.

(Y eso sin contar que fue el primer comunicador en rotar el álbum Amor Amarillo en una emisora de la Bella Villa)

 Y ahora Carmen Maura dice que pocas veces había leído un guión tan bien escrito.

 ¿Qué puede faltar?

Toda esa gente que me he encontrado en estos días por Medellín, y que misteriosamente me han puesto el tema de Andrés, no le tienen tanta fe a Andrés Burgos como le tienen sus áulicos de que va a ser el primer colombiano que se gane algo grande-grande para el cine colombiano.

En principio sentí vértigo visualizando cómo sería estar en esos zapatos que han tenido que soportar el estrellato desde tan chiquito.

Pero después el vértigo se convirtió en delirio de grandeza cuando volví a visualizar que es uno de los pocos directores que le queda mucha corriente en sus Energizer y que las va usar en algo más que un conejito dándole golpes a un tambor.