marzo 30, 2011

La Convención

Este sociodrama sería, como dicen los españoles, un verdadero coñazo.

 Mal actuado, mal dirigido y, sobre todo, mal escrito.

Sin embargo, vale la pena traerlo a colación, porque con todo lo gaseosamente institucional y aburrido que es, resulta igual de descrestador como producto audiovisual, al mismo nivel de muchos otros proyectos que despliegan grandes presupuestos en infraestructura y demás juguetes en general. Léase grúas, dollys, travellings y tripulaciones de cientos de personas en adelante.

Esta Convención no es así.

Solamente un digno planteamiento de cámaras fijas y tecnología de Alta Definición en video, no necesariamente de punta. Acaso una carátula decente, un quemador de DVD y listo: sale pa´pintura. Tenemos un institucional.

 Esta es la realización audiovisual del presente, que muchos, con peores ideas y peores puestas en escena, insisten en vender como un asunto de muchos millones de dólares.