marzo 20, 2011

Donde los sueños se acabaron como vías muertas

Hubo un tiempo en que nuestros caminos se encontraron con otros caminos tan dulcemente, que todo parecía un sueño.

Sueño eléctrico del que hubo que despertar, como quien escucha llegar a su final una canción de Charlatans UK, para perderla definitivamente en el tsunami cruel que se pasea por nuestros diales.

Igual, hubo un tiempo en que para otros el sueño se pareció más bien a una pesadilla-por-elección y el despertar fue, igual, motivo de regocijo y admiración.

Admitámoslo: el punk hoy en día ya no hace bulla. Antes necesitabas dos gritones para que los jóvenes se despertaran y se volcaran al arte antes que al delito.

Hoy la música que suena más duro compra su estridencia a otro precio. Hoy las músicas que suenan más duro se hacen oír con las buenas mezclas, una poco de sofisticada tecnología digital y con ideas claras, sean éstas complejas o simples, pero nunca confusas.

El enmarañamiento del punk no cabe, ya, en este nuevo despertar de consciencia.

Una prueba de ello es este documental del realizador Jose Juan Posada, uno de los punkeros más temidos en ese lado b de la historia punk en Medellín.

(Había un chiste en la década de los 90s, en la Universidad de Antioquia, que invocaba el cambiarse de acera en caso de encontrarse a Jose Juan por la calle).

Hoy Jose-Juan tiene un bebé, un gato y un perro y un hamster, y vive cual hippie en la frugal y silvestre zona de Santa Elena y usa pantalones de artesano a rayas (¡Por dios!), al igual que otros iconos del punkerismo como Viola y su esposa.

Uno se pregunta: ¿qué pasó?

¡Así que ésta era la treta!

Los que éramos rosaditos en aquellos días, hoy somos un amasijo de sarcasmo, nihilismo y decepción, mientras que estos punkeros furiosos terminan matando su Frankestein, a través de bellos atardeceres y rocío sobre los girasoles de las mañanas.

¿NO ERAN ÉSTOS LOS QUE SE IBAN A SUICIDAR DE UN CHUTE DE HEROÍNA ANTES DE LLEGAR A LOS CUARENTA?

Bueno, la respuesta para las nuevas generaciones de punkeritos a- y dis- fónicos está en este documental, MÁS ALLÁ DEL NO FUTURO, donde la vida se abre paso y triunfa una vez más.