febrero 26, 2011

Ya no hay país para defender

Ya no hay país por el cual empuñar las armas, aunque el gran Torino siga en el garaje, intacto.

No les bastó a los putos negros, latinos y oji-rasgados con traer sus guerras intestinas y su holgazanería a América (incluso miles de años antes que Cristobal Colón), sino que ahora también quieren robarse el gran Torino del garaje.

Valdría la pena luchar por el gran Torino, pero el país ha sido devastado.

Clint Eastwood cree que es hora de poner la otra mejilla, no defender lo indefendible (las autodefensas tenían sentido cuando todavía había esperanzas) y hacerle un guiño aleccionador a esa gran invasión que se aproxima en occidente: la venganza asiática.

¡Tengan!¡Quédense con el gran Torino!, parece decir Eastwood, ¡Pero no lo engallen demasiado con sus horteras formas de estar en el mundo!