enero 15, 2011

Ley del punto final para el hippismo

Si ya todos sabíamos que la cultura hippie había fracasado, faltaba que Dani Boyle viniera a echarle las dos últimas paladas y así acabar de enterrar el fascismo de esas pipas de la paz prefabricadas. Crítica fulminante a cualquier clase de cultura zen y/o comunidades librepensadoras.

A mí que no me vengan a decir que el director de esta obra maestra es el mismo realizador de ese bodrio llamado Quiero ser millonario.

Esperemos que Boyle algún día vuelva por sus fueros habituales.