julio 20, 2010

Cashback, el día que dejamos de ser una historia de cabezas parlantes

Hay tres puntos de partida para hacer una lectura crítica de este compendio de imágenes en movimiento. Referencias que tienen que ver con los freeze frames, la ralentización del tiempo; el Neorrealismo y la teoría deleuziana de cómo éste último cambió los enfoques del cine.

Y es que, sacando los constantes homenajes a Danny Boyle, Cashback es una película sobre el mirar y sobre lo mirado, más allá de las acciones, como dice Deleuze. Por eso puede llegar a confundir, por su deleitamiento con los congelados, las cámaras lentas y con los rampings.

Pero, por encima de todo, es una cinta de alto vuelo filosófico, como pocas. Quería hacer una presentación desfavorable sobre ella, pero aquí hay algo más que historia. Hay una película que supo meter las posibilidades técnico-formales dentro de la trama en sí.

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