mayo 30, 2010

Aburridos a morir

Como buena serie judeo televisiva que se respete, Bored to Death está repleta de marihuana y alcohol. Son ellos los tres grandes componentes del único arte que le queda al siglo 21: o sea la televisión. Un producto muy apto para todos aquellos que nunca fuimos grandes o ni siquiera pequeños seguidores de Seinfield y que desde entonces veníamos arrastrando un vacío de buena dosis semanal de cultura neoyorkina.

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