junio 29, 2008

Gente como uno



(A Memo Grisales, padre, q.e.p.d.)

Es ORDINARY PEOPLE la película más importante de la cinematografía norteamericana? Personalmente a mí se me hace difícil creerlo cuando lo leo por ahí en innumerables publicaciones. Pero algo de cierto debe tener. Después de LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ uno podría aseverar que ORDINARY PEOPLE se hace pipí sobre las miles y miles de obras pertenecientes a la industria más poderosa del mundo. Estamos hablando de una sociedad que, en múltiples sentidos, ha convertido su modus vivendi en una gran corporación. De eso se trata ORDINARY PEOPLE aunque la trama no haga alusión expresa al asunto. Y bueno, lo mejor de todo es que de este manjar nos han hecho comer los gringos al resto de las sociedades.

Como ocurre en ORDINARY PEOPLE, Todo, absolutamente todo en tu occidentalizada vida tiene que estar bajo control y todo tiene que ir acompañado de una gran sonrisa en el rostro, (como si no fuéramos humanos, como si en la vida lo negativo no existiera). En el estilo de vida americano, lo negativo puede existir pero no en tu patio. "Not in my backyard", dicen ellos cuando se refieren a los colores oscuros. Es esa cosa fascista de negar tu mierda; esa cosa de que cagás y no mirás el bollo. Esa cosa que los desplazados están en los semáforos pidiendo plata y vos salís a decir que tu sociedad es un modelo a seguir. Esa cosa de que te cagás en los pantalones y preferís taparte la nariz antes que irte a limpiar. Es esa cosa de dejar que el tiempo endurezca esa mierda en tus calzoncillos hasta que venga un nuevo día y ya hayás aprendido a cagar en un sanitario como dios manda. Linda la metáfora!

No?

Qué pasa cuando la realidad toca a tu puerta? Qué pasa? Acaso somos maquinaria pesada? Acaso robots? No tenemos derecho al error y sobre todo a esa cosa que está presente en nuestras verdades más contundentes y que se llama MUERTE???

De eso se trata ORDINARY PEOPLE. La historia de un raro. Alguien que decide no estar feliz más, porque no le nace. Por problemas que pasan en la vida, a uno, a veces, no le da la gana de salir sonriendo en la foto, porque de pronto ha decidido convivir con eso que llaman fatalidad y porque, tal vez, se ha dado cuenta que a partir de allí se puede disfrutar más y mejor la vida: sabiendo que controlamos una nave incontrolable. Haciéndole frente a nuestros traumas; exigiendo el derecho a arrebatar lo que nos puede pertenecer así no sea de nosotros.

Qué la tragedia está a la vuelta de la esquina? Eso lo debemos no sólo recordar, sino tenerlo presente a cada minuto y especialmente, debemos tratar de ponerlo en escena; como una forma de curar el dolor mismo que produce el hecho de que el dolor duela. Y si te sale de los cojones hacerlo con depresión, adelante! No importa que tu jefe, el día de hoy, rebaje sus ventas por culpa de tu inactividad.

Debemos rechazar la violencia? O qué tal, mejor, aprender a convivir con la violencia? Que tal voltearse y mirar ese pedazo de mierda que ha salido de tu ser. Es parte de ti y debes aceptarlo. Podrías llevarte una sorpresa. Podrías enterarte que estás lleno de amebas comiéndote tu cerebro. O tal vez prefieras no cagar y dejar que la mierda se almacene perpetuamente en tu interior.

Ambientada en la exitosa década de los 80's, ORDINARY PEOPLE nos cuenta la historia de una familia nuclear (debemos decir familia funcional? acudimos al mismo concepto cuando decimos familia nuclear y/o funcional?), la cual, por cuenta de su status de clase media, parece tenerlo todo controlado: su vida social, sus hábitos, su esplendor y, por qué no, hasta sus risas. Ellos saben exactamente dónde y cuándo y pelar las muelas: bajo memorando y siempre por los conductos regulares (como si la vida humana, de una compañía de salchichas se tratará).

Si embargo, un día la muerte llega a sus vidas y ellos, en medio de la cúspide del esplendor americano, sólo les queda limitarse a lucir la muerte como si fuera un pecado.

Ah???!! Hágame el favor!

Eso, que muchos de nuestros antepasados indígenas asumían como un fenómeno inherente a la vida, nosotros nos limitamos a satanizarlo y a vivenciarlo en "el ámbito de lo privado" como si fuera la cosa más horrible del mundo. Mientras ellos expresaban sus sentimientos hacia afuera, nosotros lo expresamos hacia adentro (que es como decir que no sabemos expresarlos).



A qué sociedad tarada se le ocurre asumir la vida como una entidad separada de la muerte? Adivinen?

Pues a la occidental. De este modo, el paso por el mundo se tiene que reducir a todo un ritual de la vergüenza. Para el caso en mención, la familia de Conrad, nuestro héroe, se queda sin fórmulas para llevar a cabo el duelo de su hermano muerto. Dónde está esa gran panacea empresarial que diga cómo se llora o cómo se asume el dolor. Vete al sicólogo, hablar te hará bien. No te metas un balazo ni mortifiques a tus allegados con la mala cara. No jodas a nadie con tus depresiones. Sigue con tus clases de natación. No alteres el paisaje natural con tu actitud. No avergüences a la familia. Sigue al pie de la letra tus terapias. No actúes tan raro; los chicos no lloran. Pero sobre todo: NO DEJES DE PRODUCIR, el show debe continuar; tienes que ser una máquina cuyos sentimientos no pueden alterar tu ritmo de vida. Y sobre todo: NO TE ENLOQUEZCAAAAAAAAAASSSSSS!!!!!! Ya te lo dije: Prohibido abandonar la terapia.

Qué dirán los vecinos? Qué dirán los amigos del club? Que no somos felices, imaginate: dirán que en esta casa, en este sistema, en esta empresa, en esta sociedad no cagamos flores. Y eso no puede pasar. El mensaje debe quedar muy claro: en esta casa todavía cagamos flores y nos merecemos el Toyota que tenemos en el garaje.

Lo bueno de ORDINARY PEOPLE es que al final los fachos, o sea esa mentalidad corporativa de Miss Perfección, se van, y los buenos se quedan con sus debilidades y sus esperanzas. Al final el amor lo redime todo y no los amigos del club ni los compañeros de la empresa. Lo malo, es que en la realidad eso nunca sucede. En la realidad los fachos siempre se quedan y siempre arrasan con todo. Así de sencillo.

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