marzo 24, 2008

Dedication

Este es el tipo de cine que le está poniendo la pata a Hollywood; muestra un New York inhóspito, no hecho para vender una ciudad, sino para emocionar y, bueno, vende, de alguna manera está funcionando comercialmente con esos personajes todos freaks e intelectualóides y con esas tramas fallidas no aptas para críticos de la vieja escuela.

Sí; la película es fallida por muchas razones, pero especialmente porque el protagonista es un puto marica metrosexual de esos que se ven en cada esquina de esta ciudad. Y el que sea maricón no quiere decir que sea en realidad un problema per sé. El problema es que se cagó en el guión por haberse interpretado a sí mismo. Error de casting indudablemente. Un director no puede permitir que le pasen estas cosas. Un director no puede poner a un actor que no es capaz de mirar con deseo a la dulcinea del cuento y que encima de todo termine botando la pluma en cada secuencia. Es probable que una mujer se enamore de este tipo de sujetos afeminados? Es probable y es válido. Puede suceder.

Pero no nos digamos mentiras. Esto en el cine no funciona y no funciona en los tiempos en que vivimos. Uno no se la cree. O bueno, yo por lo menos no me la creí. Me quedé esperando hasta el final que el man se la comiera, le chantara un beso o que le mirara las tetas o que por lo menos se la devorara con la mirada. La vieja estaba buena; no nos digamos mentiras. Está.

Pero no. Nunca fue así en los 90 y pucha minutos que dura esta trama llena de buenas ideas, de una acertada iluminación azul-invierno-newyorkino. Ahora bien, si resulta que el actor este no es marica, y la directora le pidió ese tipo de papel, entonces, lástima: sería un cague de dirección en la dramaturgia o de planteamiento desde el guión, y el man lo hizo muy bien. Pero, me pregunto, qué sentido tiene? Acaso están experimentando con un nuevo género? "Mujer divina se enamora de marica, o en su defecto de metrosexual". Perdón, debo meter la cucharada acá: las audiencias masivas todavía no estamos para eso. No nos creemos el cuento de amor sin piel. Soy muy retrograda, lo sé. Pero hablo sobre la base de una gran verdad. El mundo aún es un lugar primitivo lleno de caníbales que gustan de cazar a sus propias víctimas.

Lástima, repito. Porque desde 'Spotless mind...' estábamos esperando una buena comedia romántica. Y la seguiremos esperando.

Dato al margen: ven ese mapamundi gigantesco que aparece en una secuencia? Se trata de un parque en pleno corazón del barrio colombiano en New York . Ahí Spielberg también rodó la legendaria secuencia final de Men in black.


No hay comentarios: